Mostrando las entradas con la etiqueta Microrrelato. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Microrrelato. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de noviembre de 2020

UN COLLAR DE CORALES


Sentada sobre el peñasco más alto, divisaba ese horizonte que se teñía de rojo y convertía en sangre las azules aguas que mecían sus recuerdos.
Sabía  que ya nada sería lo mismo, que el viento la azotaría en su soledad, que el silencio la acompañaría en su deambular, porque esas dulces palabras, susurradas en sus oídos, habían partido, se habían ido empujadas por esas olas que todo lo devoraban, incluso el amor  más sincero y puro.
Sus ojos anegados de lágrimas, tan salobres como las que ese mar arrojaba con fuerza sobre el acantilado, miraban sin ver, pero divisaban esa figura que parecía que se fundía en el ocaso, aunque  el oleaje no dejaba desvanecer.
Y así se sucedieron los años y siempre en el horizonte flotaba ese amor como una nebulosa, como algo tan sublime que ni las olas se animaban a arrastrar a las profundidades.
 Un día, cuando el otoño de su vida teñía de luna sus cabellos, la espuma de ese mar indómito, lo arrojó a la playa, lo dejó a sus pies para que ese amor que nunca naufragó, le ofreciera un collar de corales y una nueva promesa de amor.




sábado, 6 de abril de 2019

GACHAS


GACHAS

A los treinta años quedó viuda. Dos hijos que criar, dos bocas que alimentar y un cortijo.
Su esposo Ismael murió después de agonizar varios días a raíz de la coz de un caballo. Le dejó la pequeña huerta y algo de ganado. Y la dura tarea de mirar hacia el futuro
 Los tiempos eran difíciles y la joven madre con sus pequeños hijos, emprendían cada amanecer el camino polvoriento de esas tierras de Almería hacia el pueblo. Allí vendían algo de la cosecha, algunos huevos y gallinas y con las pocas monedas compraban harina para las gachas.
Gachas al amanecer con un agua sucia que la imaginación  y los cuentos matinales hacían saber a café. Gachas por la noche, elaboradas de tal manera que en el plato parecieran comida gourmet y el maravilloso cuento del “Bocadillo mágico” que encantaba a los niños y los hacía pensar que eso  era lo que estaban comiendo.
La madre emprendió un día una larga travesía hacia América, trabajó duro y luego trajo a sus hijos para que nunca más tuvieran que saborear ese triste bocadillo, que enjugándose las lágrimas, esa madre coraje convertía en mágico, ese bocadillo llamado  gachas.

Octubre, 2015



MI SOL


Sintió que el frío se colaba hasta sus huesos a pesar de ser verano.
Miró a su alrededor, todo gris, las risas, muecas, las voces, lejanos sonidos.
Las caricias y los besos se habían perdido y vano había sido el intento por recuperarlos.
El amor, ese motor que todo lo impulsa, se había hundido, había naufragado en la cresta de ese mar embravecido que rugía furioso, impotente, aquel día de verano.
Su vida era plena, había logrado tener más de lo que pensaba, pero no tenía lo que siempre supuso que era vital, elemental, que nunca faltaría.
Luchó por mantenerlo, por cambiar el orden de los factores para no perderlo. ¿Realmente luchó? ¿O dejó que la marea  lo devorara y lo arrojara  a la oscuridad, al silencio, a la soledad?
No tenía la respuesta. Entonces se abandonó al  descanso, deseando que el despertar trajera alivio al alma.
Al dormirse no sabía que al final del sueño encontraría un sol, su sol, el que a partir de ese momento no dejaría de alumbrarla, de hacerla sonreír, de devolverle la capacidad de amar.
Un sol que daría color al gris de sus días, un sol que nuevamente la devolviera a la vida.
Octubre, 2015




AMOR INMARSECIBLE


Lo vio llegar atravesando la densa niebla que cubría ese paraje del Tigre, niebla que asemejaba mil volutas de cigarrillos en un tórrido bar. Su silueta comenzó a dibujarse nítida y ella sintió esa punzada de dulce dolor que le producía el secreto encuentro.
Se arrebulló en la hamaca haciendo lugar, extendió sus brazos y entre el rocío  que la aurora tornaba iridiscente, acarició su amado rostro y depositó un  beso en esa boca que sabía a miel. Era él, el de siempre, el amor de su vida, su romántico osito de peluche.
Juntos se abandonaron al placer del amor, a gozar del silencio, a aprovechar esos instantes tan efímeros que la vida les estaba permitiendo.
Cobijados bajo una manta, abrazados en la soledad de aquel lugar y sin separar sus húmedas bocas los venció el sueño.
El sol comenzó a despuntar sobre las mansas aguas de aquel río, ella estiró su brazo sobre la hamaca y allí estaba aquel tierno osito de peluche que alguna vez alguien le regaló. Sonrió tristemente al pensar en ese sueño, en ese amor que la vida había convertido en inmarcesible, en ese amor que una vez quedó para siempre suspendido en el tiempo.

Octubre, 2015.-


UN BESO SIN TIEMPO


Por casualidad se encontraron después de muchos años.
Eran otros, distintos por fuera y por dentro. Dos adultos que una vez, allá en el tiempo se habían amado sin saber nada del amor.
Y allí estaban, contándose la vida, esa que separados habían emprendido, donde habían  germinado hermosas semillas y nuevos retoños.
No dejaban de mirarse, sus manos se acariciaban con la ternura de aquella inocencia perdida en el tiempo, sus ojos se buscaban tratando de adivinar algo más a través de las fronteras y los muros que en sus vidas existían.
Sus labios evadieron el contacto perdido en la distancia, solo suspendido en el tiempo. No volvieron a verse. Ambos sabían que aquella ceniza resguardada por algo o por alguien, había necesitado solo un soplo para encenderse con la intensidad de un rayo. Un rayo que los traspasó y los inundó de un amor ardiente en el otoño de sus vidas.
Un nuevo encuentro y ese beso ansiado, fugaz pero lleno de urgencia,  recorrió esas bocas que entregaron su humedad y su locura.
Ella lo miró y pensó, mientras un escalofrío la recorría: “Su increíble dulzura me dejó sin habla”, y se abandonó a la laxitud de ese maravilloso, deseado y tan esperado beso sin tiempo.
Octubre, 2015



MI BEBÉ POR SIEMPRE


La bruma se cierne sobre el impetuoso mar. Solo se escucha el rugir de las olas y se divisan apenas las suaves burbujas que la blanca espuma derrama en la arena.
Cierra los ojos y el aire salobre se pega a su rostro y gotas de mar mezcladas de lágrimas, resbalan hasta ser bebidas por sus resecos labios.
Su mente se siente inundada por la niebla que cubre como un manto el cielo y sus pensamientos.
La vida pasa como un relámpago, todo en blanco y negro. Solo fugazmente algo de color se filtra por la nebulosa que le oprime el pecho.
Entonces enjuga las lágrimas y seca las perlas de sal de su cuerpo. Sonríe, como él siempre le pide, y ve en colores y dibujada, esa boca amada que dice te amo, esas dulces y traviesas pupilas  que devoran su cuerpo, esas tiernas manos que una vez le enseñaron con mucha ternura, que el amor existe.
Y así, sin abrir los ojos se siente feliz, porque percibe el suave contacto de ese hombre niño, de ese hombre amado que es  y será por siempre su bebé adorado.


Abril, 2016


lunes, 26 de noviembre de 2018

CIEN DÍAS






MICRORRELATO SELECCIONADO POR DIVERSIDAD LITERARIA PARA INTEGRAR EL LIBRO PORCIONES DEL ALMA


¿Qué son cien días en la vida? ¿Son pocos, son muchos, son todo? Tengo cien días que son cien soles, apretados como un ramillete inmarcesible. Cien soles que sin pensar en el mañana, reviven y se nutren de pasado y de presente. Agradezco el regalo de esos soles que alumbran mis mañanas y adoro a quien con tanto amor le ha dado cien días de luz y calor a mi vida, a mi corazón y a mi alma.





UNA VOZ EN EL TELÉFONO





 Este microrrelatos, fue seleccionado para integrar lun libro de  DIVERSIDAD LITERARIA




Le encanta escuchar ese tierno “Hola Princesa” y decirle que se entrega a ese amor sin importarle si la luz está prendida o apagada. Desea sentir sus manos resbalar sobre el agua de la ducha que forma ríos hirvientes sobre su piel mojada. Él dice que lo prohibido puede cambiarse, ella sabe que nunca podrá realizarse. Entonces sonríe sutilmente, sintiendo ese húmedo y cálido beso que baja desde sus párpados y se posa dulcemente sobre sus palpitantes labios. Y siente sobre su cuerpo, solo cubierto por una sábana, el calor de sus brazos y la inquietante caricia de sus manos. Pero sabe, que es tan solo una voz en el teléfono, que se diluirá en el éter cuando sus ojos se abran, aunque a gritos le pida que con los cinco sentidos desea ser amada.


AQUEL BESO



Un resplandor en la ventana sobresaltó mis pensamientos.

Inmersa me hallaba en aquel sabor tan dulce que se mezcló con las lágrimas de una temprana despedida.

Creí que volverías, pero la brisa se llevó hasta los recuerdos.

La húmeda arena dibujó nuestro andar pausado, nuestros pasos juntos, pero una inmensa ola los borró y se llevó a las profundidades las promesas y las risas.

Los años han pasado y he vuelto a pensar en aquel beso. Tierno, húmedo, suave, pero que aún hoy quema mis labios como esas lenguas de fuego que diviso a la distancia.
JUNIO, 2017.-



AMOR INMARCESIBLE



Lo vio llegar atravesando la densa niebla que cubría ese paraje del Tigre, niebla que asemejaba mil volutas de cigarrillos en un tórrido bar. Su silueta comenzó a dibujarse nítida y ella sintió esa punzada de dulce dolor que le producía el secreto encuentro.

Se arrebulló en la hamaca haciendo lugar, extendió sus brazos y entre el rocío  que la aurora tornaba iridiscente, acarició su amado rostro y depositó un  beso en esa boca que sabía a miel. Era él, el de siempre, el amor de su vida, su romántico osito de peluche.

Juntos se abandonaron al placer del amor, a gozar del silencio, a aprovechar esos instantes tan efímeros que la vida les estaba permitiendo.

Cobijados bajo una manta, abrazados en la soledad de aquel lugar y sin separar sus húmedas bocas los venció el sueño.

El sol comenzó a despuntar sobre las mansas aguas de aquel río, ella estiró su brazo sobre la hamaca y allí estaba aquel tierno osito de peluche que alguna vez alguien le regaló. Sonrió tristemente al pensar en ese sueño, en ese amor que la vida había convertido en inmarcesible, en ese amor que una vez quedó para siempre suspendido en el tiempo.

sábado, 3 de marzo de 2018

EL AGUJERO NEGRO

DIVERSIDAD LITERARIA

Un microrrelato mío ha sido seleccionado para integrar el libro "INSPIRACIONES NOCTURNAS"

Se desvanecen los colores y las formas para dar paso a la imaginación. Se exacerban los sonidos y aromas cuando las sombras de la noche tienden su manto negro y producen el milagro de soñar despierto, sin ser visto, asimilando lo que ese agujero negro ha deglutido en su oscuro e impenetrable vientre.-

Febrero, 2015.-

  EL OCASO DEL GUERRERO Fue el elegido para custodiar el pueblo, Fue el centinela, vigilante y altivo que con su traje de arcilla Supo tener...

Entradas más vistas